PUTIN EXPULSA A LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ DE SU PAÍS.

               Son pocas las personas que externan sus ideas respecto a este tema sin emociones y argumentando fuera de la creencia y fe que tienen. Existen razones de peso para que el gobierno ruso expulsará a este grupo religioso de la tierra de los zares.

               La ley rusa determinó que las prácticas extremistas de este grupo era una amenaza para el orden social y seguridad pública, eso fue el dictamen oficial, y tiene que ver con la identidad patriótica que Putin ha forjado a lo largo de su historia.

               Ahora hay que considerar que la misma constitución Rusa y los derechos humanos declaran la libertad de expresión religiosa, lo cual vuelve delicado el tema, sin embargo, al no permitir la transfusión de sangre entre sus miembros, implicaría una riesgo transmitir esa enseñanza a la sociedad rusa; por otro lado el hecho de que no se les permita saludar a la bandera, entre otras ejecuciones de símbolos patrios, ha afirmado para Putin el rechazo pues no quiere a su país dividido por cuestiones religiosas, más no políticos o de pensamiento socio económico (modelo), distintos al que él ejecuta.

               Rusia se amparó mucho en la ley emitida en el 2002, Ley contra el extremismo, así que para poder comprender mucho mejor el tema y argumentar con seriedad, es necesario leer la constitución Rusa y esta ley, en los apartados correspondientes, en conjunto las declaraciones de la ONU y sus diversos comentarios, para forjarse un criterio propio, y no quedarse con lo que se diga en artículos o declaraciones de terceros, incluyéndome.

               Casos como el de España, donde cierto grupo de testigos de Jehova no votan en los comicios, representa también una falta grave ante las responsabilidades que como ciudadanos debe ejercerse; ya que Putin considera que se debe tener una opinión y ejercicio político en toda su extensión. Muchos comparan esta situación con la vivida en los tiempos de Stalin, sin embargo, tan solo en la idea, porque el fondo y la forma que se está empleando es completamente distinta a la ejercida por Stalin.

               No hay que olvidar que en las elecciones pasadas, Putin fue reelegido con el 76% de los votantes, algo inigualable en la historia Rusa, y de cualquier otro país, así que sus acciones están respaldadas por la inmensa mayoría de su pueblo. Hay que leer y comprender su doctrina conservadurista para una mayor profundidad de estas y otras resoluciones que han beneficiado al Estado ruso, que vistas por el ojo ajeno e inexperto, son consideradas fuera de lugar, sin embargo, los resultados de la era Putin hablan por sí mismos.

 

He dicho lo suficiente.

Descubre tu propio camino.

MANAS

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