P U N T O
PIE peuk / pinchar
IE peug / punzar, golpear
latín pungõ / punzar
latín punctum / señal minúscula
El punto como tal no tiene etimología, porque es prelenguaje y en el lenguaje simbólico, el Punto es el Uno Silente, es el signo que no necesita traducción, es el silencio que precede al Logos.
Abordar al PUNTO desde su raíz etimológica, no nos da sustancia, sólo puede ser estudiado a través de las diversas cosmovisiones, para lo cual, aprovechamos para ser reiterativos en que el Masón debe, obligadamente: tener visión del mundo, o sea, estudiar y conocer la historia de las diferentes civilizaciones y analizar sus cosmovisiones que han hecho que hoy el mundo sea mundo, lo anterior desde la filosofía, la sociedad, el esoterismo, las vías iniciáticas y claro la Masonería.
Luego entonces el Punto como concepto es de los pocos que trasciende su definición geométrica y matemática, para convertirse en un modelo universal que abarca el Origen, el Vacío existencial, la Unidad, el Centro y la Totalidad. Es decir, desde su primera manifestación como tal vez una señal y hasta su abstracción en el pensamiento en general, pero el que nos atañe: el místico. Por tanto, el punto ha sido esa señal donde empieza la fuga de pensamiento para la comprensión de la existencia.
Centrándonos, entendemos que para su comprensión debemos iniciar este texto desde el análisis académico, vayamos pues al latín, la palabra punto o punctum, derivado del verbo pungo, significa punzar, pinchar, picar, de entrada, esto ya nos dice queel punto una cosa o algo fijo, sino más bien una acción que deja marca, es eso que atraviesa una superficie. El punto queda claro que es el inicio de algo, la singularidad que surge del vacío, que precede a la línea, el plano y el volumen.
Lo que podamos escribir de punto, estamos conscientes que sobra, si antes no mencionamos lo que exponíamos al principio, como entendieron el punto las cosmovisiones más importantes. Luego entonces el punto, como símbolo de origen y centro, se manifiesta diferente en las civilizaciones que han moldeado el pensamiento mundial de la comprensión del universo y que para su estudio procedemos a enlistar, repetimos, al punto como símbolos de origen y centro:
1.- Sumeria, más que como punto geométrico, para ellos era una semilla luminosa, en un núcleo de emanación que contenía el orden, el tiempo y la voluntad de los dioses. El punto para ellos era AN, el dios del cielo, lo veían como origen de la Luz y la Medida, precediendo a todas las cosas. Pero también tenían al Abzu, el océano subterráneo dónde se encuentra el punto o gota sagrada Zi esencia vital de la energía creativa o punto luminoso que Enki usa para construir el mundo. Pero, además, tenían el Utu o punto solar, era el Ojo de Utu. Y sí, Todavía veían como punto al nudo cósmico o Nibiru por dónde todo retorna, no como planeta sino como sino como conjunción perfecta por donde todo comienza otra vez.
2.- India, el punto central es el Bindu, la gota o semilla. El Bindu para ellos es el Origen del Cosmos o la Fuente de la Creación, para ellos es un punto dentro de un círculo, simbolizando la Unidad indiferenciada de la que emanan todas las formas. En el hinduismo, la creación y la destrucción son un ciclo perpetuo que emana y se reabsorbe en el Bindu. Es el punto de Conciencia pura del cual se despliega el universo.
3.- Egipto su punto es el Nun u océano primordial de la no-manifestación, es el Caos acuoso del que surge el primer montículo de tierra, la colina primordial o Benben. El punto para ellos es el potencial latente, el estado indiferenciado del que emana la creación. Su Sol, Ra, es el que emerge de este punto primordial.
4.- China, desde el taoísmo, el punto es el Wuji, el vacío primero, y dee este vacío surge el Taiji o el gran punto, que contiene la dualidad del Yin y el Yang. Así el Wuji es el estado previo a la diferenciación, entonces es punto de origen del cual se despliega la totalidad del cosmos, manifestándose en un constante equilibrio de fuerzas opuestas y complementarias.
5.- Maya, el punto central es el Corazón del Cielo y el Corazón de la Tierra, el punto de conexión entre el mundo celestial y el inframundo. Es el eje del Cosmos, el punto donde se encuentra el árbol sagrado, la Ceiba, que une los tres niveles de la existencia: el cielo, la tierra y el inframundo.
6.- Grecia, en la filosofía Presocrática, para el Maestro Tales de Mileto, el punto es la Arjé o principio u origen, de todas las cosas. Para Maestro Pitágoras, el punto es la Mónada, como la unidad indivisible de la cual emana la Diada o dos puntos, la Tríada o tres puntos y así sucesivamente, construyendo el Cosmos a partir de números y proporciones geométricas.
7.- Hebrea, a nivel Cabalístico, el punto es la Yod, la primera letra del Tetragramatón y la menor del alfabeto hebreo, es símbolo del Ain Sof condensado. Pero además tenemos Kéter como punto, como la primera Sefirá del Árbol de la Vida, el punto de emanación que representa la Voluntad Divina o la Corona del ser, el origen de la creación que se despliega a través de las diez Sefirot. En el Ain Soph Aur o Luz Ilimitadaes , el punto es la primera manifestación de la luz que irrumpe en el vacío.
8.- Andina, el punto central es el Qosqo o Cusco, que se refiere al ombligo del mundo. Desde este punto, el Cosmos se organiza en un sistema de ceques o líneas sagradas, que conectan el Centro con los puntos sagrados del horizonte. El punto es el centro vital, el eje que articula el cosmos, la sociedad y el territorio.
Aquí, lo subsecuente es más bien a destacar la conceptualización cristiana, islámica y algunas filosofías interesantes a mencionar:
Cristianismo, para ellos el punto central es Dios, como punto de origen de todo lo creado. A nivel esotérico, es el punto central de la cruz como equilibrio y unión entre el cielo y la tierra, lo cual a nivel contemporáneo es sencillo identificar en la iconografía cristiana.
Islamismo y Sufismo, ellos conceptualizan el punto en relación con el Alif, primera letra del alfabeto árabe y un símbolo de la unidad divina o Tawhid. El Alif representa el punto del cual emanan todas las demás letras y, por extensión, toda la creación. Un dato interesante es el viaje del Sufí que lo expresan como un retorno al punto de origen, a la unidad con la divinidad.
Los puntos de vista Filosóficos son exquisitos porque el Maestro Platón, nos comparte su visión la cual está vigente. El es el que nos enseña que el punto es una idea pura, una forma perfecta que solo existe en el plano de las Ideas. Luego entonces el punto físico, es una sombra imperfecta de su contraparte ideal, de aquí que los hombres como especie somos seres de ideas y no de ideales. No menos interesante, pero desde otra arista el Maestro Euclides nos muestra en su geometría euclidiana, que el punto es un concepto abstracto, que es lo que no tiene partes ni magnitud, siendo solo una posición. Esta definición, bastante simple, sigue siendo la base de toda la geometría y de la física clásica. Pero es realmente el Maestro Leibniz que nos ayuda a comprender el punto expresando la Mónada, como una sustancia simple, indivisible y sin partes que compone la realidad. Nos dice que cada Mónada es un universo en sí misma, reflejando el cosmos desde su propio punto de vista. El universo es un conjunto de puntos que se reflejan mutuamente.
Continuando en el mismo sentido filosófico de Punto, su estudio en el análisis de Omphalos u ombligo, sin duda es el más interesante, porque va más allá del símbolo. Como Iniciados, debemos procurar observar el Omphalos desde el entendimiento del cordón umbilical entre lo divino y lo humano, además viene siendo el eje invisible entre el cielo y la tierra. El Omphalos como el Centro del Mundo como Símbolo Iniciático en su etimología es ombligo, y explicado desde una manera muy básica es el punto central del cuerpo desde donde fuimos nutridos, de aquí la conexión con el tema de Punto.
Por tanto, en el lenguaje sagrado, Omphalos no es sólo anatómico, más bien es el punto que une al Ser con su Fuente, Ya hemos visto que viene de la raíz indoeuropea nabh, y que está presente también en palabras como navel u ombligo en inglés y de navis como nave, barca o arca, todas relacionadas con el Viaje Iniciático desde el origen hacia el mundo.
Para explicar mejor lo anterior tomemos el Omphalos de Delfos, ya que es el más importante, en el santuario de Apolo, donde la mitología griega nos dicta que Zeus soltó dos águilas desde los extremos del mundo y donde se encontraron fue en Delfos, y por eso lo marcaron como centro del mundo, y el Omphalos, fue esculpido como una piedra cónica con redes grabadas, representando la Geometría del Cosmos. Recordemos que ahí estaba también la Pitia o la Sacerdotisa de Apolo,sentada sobre el trípode, canalizando el Oráculo, y esto no es casual, porque el Omphalos es también el lugar del Verbo.Es decir, el lugar donde la voz del dios puede ser escuchada.
Lo anterior en términos esotéricos, el Omphalos es el punto de contacto entre lo visible y lo invisible. Es el Axis Mundi o el eje del mundo, es el cordón umbilical del Alma, que une al cuerpo al Alma Superior; es en sí, el centro del Templo interno que en Masonería llamamos también Cámara del Medio.
Por lo tanto, así como el cordón umbilical une al feto con la madre, el Omphalos une el Alma encarnada con su Fuente de Luz anterior al nacimiento. Y como ya es costumbre la mónita del Maestro Platón no puede faltar, ya que, en el Timeo, sostiene que el Cosmos es una Esfera con Centro Vivo, siendo este el centro es inteligible, no visible.
Luego entonces el Omphalos representa, el punto de equilibrio entre los opuestos. el lugar donde el Alma puede orientarse sin moverse y la Arquitectura del Alma, que tiene su Centro en el Corazón y no en el Pensamiento.
Así, el Omphalos en la Masonería, es el piso ajedrezado es un símbolo del mundo dual, pero al centro del piso, está en algunos ritos el Ara o la Plomada, donde a veces se coloca una Estrella Flamígera o la Escuadra y el Compás. Lo anterior representa el lugar donde el Aprendiz comienza su Viaje, el punto donde el Maestro se reencuentra con la Palabra Perdida, y el núcleo del Templo, donde el silencio toca el Alma, es la Cámara Secreta del Sanctum Sanctorum. Pero sobre todo es el ombligo del mundo que recuerda a su Madre Logia, así como el Alma recuerda a su Fuente antes de nacer.
Pasemos ahora a lo que realmente nos trae hasta acá que es el tinte esotérico y la Iniciación, ya que la mayoría de Los Iniciados entendemos que el Punto es el Centro de la Conciencia, el Vacío Creador dentro de Uno Mismo. En muchas tradiciones esotéricas, la meditación se centra en encontrar este punto interior de quietud y silencio. El punto simboliza el núcleo del ser, la chispa divina, el An o Átman en el hinduismo o el Logos en el hermetismo. De lo anterior entendemos que el proceso iniciático es el viaje desde la Circunferencia hacia el Centro, el punto. Es un viaje de regreso a la Unidad y al Origen, un proceso de autoconocimiento y de integración de la dualidad. Como Iniciados buscamos centrarnos en el Punto, superando la dispersión de la profanidad.
Entrando de lleno en lo que nos atañe, el concepto del Punto en la Masonería lo llevamos directo al símbolo con una profundidad inmensa, ligado íntimamente a la Geometría Sagrada y a la búsqueda del Conocimiento. Y como tal, el Punto se explica sólo si observamos nuestra iconografía, porque de inmediato veremos que, el Punto dentro del Círculo es uno de los símbolos masónicos fundamentales. El punto representa al Masón en lo individual como centro de la propia existencia, además es un obsequio el punto de conciencia desde donde debemos cultivarnos. Nosotros tenemos claridad como Maestros de que el Círculo representa el Cosmos, el Universo, el mundo profano o el límite de la comprensión humana. Así, la alegoría para comprender que el Masón debe aprender a contenerse y trabajar dentro de los límites de la Moral y la Virtud, trazando un círculo alrededor de Sí Mismo, con el Compás, para no salirse de los límites del deber y la rectitud. El punto central es el trabajo interior.
Así es que entendemos el Punto, el Gran Arquitecto del Universo, como el Punto Central del Círculo como causa primera y el Centro de Todo, el principio creador que contiene la Totalidad. El punto entonces en la Masonería es un recordatorio constante de la necesidad de centrarse, de buscar la Unidad, de actuar con rectitud y de reconocer el centro divino que habita en el corazón. Es el inicio del trazo del Compás, es la base de la Geometría y, por tanto, es el inicio de la construcción del Templo interno del Masón.
Concluyendo, el punto es mucho más que una simple señal. el centro de la Creación, Desde la “punzada” que inicia la existencia hasta el Centro de la Conciencia que lo contiene todo, el punto es Unidad, es la reflexión misma sobre nuestro origen y nuestro lugar.

