𝗟𝗔 𝗧𝗥𝗔𝗡𝗦𝗜𝗖𝗜𝗢́𝗡 𝗖𝗥𝗨𝗖𝗜𝗔𝗟
¿Cómo se pasa de la vida engañosamente simple de hace casi 4.000 millones de años a la vida aproximadamente de los últimos 50.000 años, la vida que alberga mentes culturales humanas? ¿Qué podemos decir acerca de esa trayectoria y acerca de los instrumentos que ha empleado? Decir que la selección natural y la genética son una clave para esa transformación es totalmente cierto, pero no es suficiente. Hemos de reconocer la presencia del imperativo homeostático (utilizado de forma beneficiosa o no) como uno de los factores de la presión selectiva. Hemos de reconocer el hecho de que no ha habido una única línea de evolución ni una progresión simple hacia la complejidad y la eficiencia de los organismos, sino que ha habido altibajos e incluso extinciones. Hemos de señalar que ha sido necesaria la asociación de diferentes sistemas nerviosos y cuerpos para generar la mente humana, y que la mente no apareció en un organismo aislado, sino en organismos que formaban parte de un marco social. Por último, hemos de señalar el enriquecimiento que supuso para la mente la aparición de los sentimientos y la subjetividad, la memoria basada en imágenes y la capacidad de encadenar imágenes mediante narraciones que probablemente comenzaron como secuencias no verbales de una película, pero que, finalmente, después de la aparición de los lenguajes verbales, combinaron elementos verbales y no verbales. Ese paulatino enriquecimiento acabó derivando en la capacidad para inventar y llevar a cabo creaciones inteligentes, un proceso al que me gusta denominar «inteligencia creativa», y que supone un paso más en el camino que ha permitido que numerosos organismos vivos, incluido el ser humano, se comporten de forma eficiente y rápida para salir airosos de los problemas de su vida cotidiana. La inteligencia creativa fue el medio por el que imágenes mentales y los diferentes comportamientos probables se combinaron de manera intencionada para proporcionar soluciones nuevas a los problemas que el ser humano detectaba y poder construir así nuevos mundos que albergaran esas oportunidades que el ser humano había concebido.
Dedico este capítulo y los cuatro siguientes a estas cuestiones, empezando por el origen y la formación de la mente y terminando con los recursos mentales que originalmente permitieron la inteligencia creativa, a saber, los sentimientos y la subjetividad. Nuestro objetivo no es abordar la psicología y la biología de esas capacidades de manera exhaustiva, sino más bien esbozar su naturaleza y reconocer su papel como instrumentos de la mente cultural humana.
𝘼𝙉𝙏𝙊𝙉𝙄𝙊 𝘿𝘼𝙈𝘼𝙎𝙄𝙊
𝘌𝘓 𝘌𝘟𝘛𝘙𝘈𝘕̃𝘖 𝘖𝘙𝘋𝘌𝘕 𝘋𝘌 𝘓𝘈𝘚 𝘊𝘖𝘚𝘈𝘚
𝘓𝘈 𝘝𝘐𝘋𝘈, 𝘓𝘖𝘚 𝘚𝘌𝘕𝘛𝘐𝘔𝘐𝘌𝘕𝘛𝘖𝘚, 𝘠 𝘓𝘈 𝘊𝘙𝘌𝘈𝘊𝘐𝘖𝘕 𝘋𝘌 𝘓𝘈𝘚 𝘊𝘜𝘓𝘛𝘜𝘙𝘈𝘚
𝐼𝑚𝑎𝑔𝑒𝑛 𝑔𝑒𝑛𝑒𝑟𝑎𝑑𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝐼𝐴

