Verbo Iniciático | 25 de Marzo de 2026

Las almas y los universos espirituales

Algunos apuntan hacia un hecho fascinante e inesperado.

Para muchos líderes religiosos, si estuvieran enterados de estos descubrimientos, este tipo de materia invisible constituiría el santo grial de muchas de las tradiciones antiguas: el soporte material de los cuerpos sutiles y de los universos espirituales.

Las tradiciones religiosas occidentales hablan de un alma, una especie de intermediario entre el espíritu y el cuerpo material. Muchos creen que esta alma es un tipo de revestimiento físico sutil que oculta la conciencia humana de la misma manera que lo hace el cuerpo físico. Las tradiciones orientales afirman que la conciencia se encuentra envuelta en diferentes cubiertas de naturaleza material que la oscurecen. Luego de la muerte, el espíritu, envuelto por este revestimiento sutil constituido por la mente y sus diferentes componentes, viajará a mundos hechos también de este tipo de materia sutil. Si existen dominios de la realidad donde la conciencia, revestida de mente, se proyectará después de la muerte del cuerpo físico, estos dominios deberán tener también una localización y una estructura física. La materia invisible sería el sostén de estos lugares tradicionales que recientemente la Iglesia católica ha catalogado como estados de conciencia y no como lugares materiales.

Como afirmé en la introducción, Deno Kazanis insinuó esta posibilidad en un artículo publicado recientemente en el journal de los estudios sobre la muerte, donde expone el marco teórico de sus planteamientos filosóficos:

El descubrimiento de la materia oscura puede proporcionarnos la clave para resolver un antiguo misterio concerniente a la naturaleza de la mente humana. La materia oscura no puede ser vista o sentida, pero compone el 90% del universo. Desde que no se encuentra compuesta por partículas cargadas eléctricamente no puede producir ondas electromagnéticas y sí puede interpenetrar nuestra materia cargada visible. Yo sugiero que la materia oscura es la materia de los fenómenos místicos la cual constituye los cuerpos sutiles y que ya se encontraba presente y es la responsable del big bang que creó la materia visible que conocemos⁹⁵.

Finalmente, para los filósofos de la mente, este hallazgo podría conducir a un nuevo modelo capaz de ofrecer una respuesta a muchos interrogantes: el formato físico de muchas de las llamadas representaciones mentales. Nuestra mente, como nuestro universo, contiene información y la información requiere de un soporte físico para manifestarse y expresarse. La materia ordinaria y el tipo de partículas fundamentales que la componen constituyen el soporte físico de la información que se expresa en nuestro universo material. Quizá la materia oscura constituya el telón de fondo de nuestros sueños y de nuestros más sutiles pensamientos.

𝘾𝘼𝙍𝙇𝙊𝙎 𝙇. 𝘿𝙀𝙇𝙂𝘼𝘿𝙊 𝙈.𝘿.

𝘌𝘓 𝘊𝘌𝘙𝘌𝘉𝘙𝘖 𝘐𝘕𝘝𝘐𝘚𝘐𝘉𝘓𝘌
𝘊𝘰́𝘮𝘰 𝘭𝘢 𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘺 𝘭𝘢 𝘤𝘰𝘯𝘤𝘪𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢 𝘴𝘰𝘣𝘳𝘦𝘷𝘪𝘷𝘦𝘯 𝘢 𝘭𝘢 𝘮𝘶𝘦𝘳𝘵𝘦

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