Hágase justicia, aunque el cielo se desplome.
𝙁𝙞𝙖𝙩 𝙅𝙪𝙨𝙩𝙞𝙞𝙩𝙞𝙖 𝙍𝙪𝙖𝙩 𝘾𝙖𝙚𝙡𝙪𝙢
𝘓𝘶𝘤𝘪𝘶𝘴 𝘊𝘢𝘭𝘱𝘶𝘳𝘯𝘪𝘶𝘴 𝘗𝘪𝘴𝘰 𝘊𝘢𝘦𝘴𝘰𝘯𝘪𝘯𝘶𝘴
𝘌𝘱𝘪𝘤𝘶𝘳𝘦𝘪́𝘴𝘮𝘰
~ Frente al poder corrupto la justicia debe cumplirse sin considerar las consecuencias. No es que el Masón tenga obediencia ciega a la ley, pero entiende que debe someter toda ley a la justicia. ~
Esta locución la asociamos generalmente a 𝙇𝙪𝙘𝙞𝙪𝙨 𝘾𝙖𝙡𝙥𝙪𝙧𝙣𝙞𝙪𝙨 𝙋𝙞𝙨𝙤 𝘾𝙖𝙚𝙨𝙤𝙣𝙞𝙣𝙪𝙨, y aunque es una atribución por tradición, usos y costumbres, y no realmente textual directa, si se difunde hasta nuestros días con su referente. Y es 𝘞𝘪𝘭𝘭𝘪𝘢𝘮 𝘔𝘶𝘳𝘳𝘢𝘺, 1st Earl of Mansfield o 1er conde de Mansfield (1705-1793) quien lo refiere, y por él, ésta locución es vigente hasta hoy en el mundo del Derecho.
Murray, de origen escocés, fue juez y político, especialista en derecho mercantil y consuetudinario. Fue conocido como Lord Mansfield, Presidente del Tribunal Supremo de Inglaterra y Gales, con un actuar determinante en la abolición de la esclavitud en el caso Somerset en 1772.
Y es por Murray que hasta hoy, y especialmente en los 𝗿𝗶𝘁𝘂𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗳𝗿𝗮𝗻𝗰𝗲𝘀𝗲𝘀 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗚𝗿𝗮𝗱𝗼 𝟯𝟬 𝗼 𝗖𝗮𝗯𝗮𝗹𝗹𝗲𝗿𝗼 𝗞𝗮𝗱𝗼𝘀𝗵 se emplea esta máxima latina, obtenida en su origen como principio jurídico.
Su enseñanza se basa en que 𝗹𝗮 𝗷𝘂𝘀𝘁𝗶𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲𝗯𝗲 𝗰𝘂𝗺𝗽𝗹𝗶𝗿𝘀𝗲 𝘀𝗶𝗻 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗶𝗱𝗲𝗿𝗮𝗿 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗲𝗰𝘂𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀. Su Ingreso en la vida iniciática se da como máxima ética, y esta relacionada con la idea de 𝗷𝘂𝘀𝘁𝗶𝗰𝗶𝗮 𝘁𝗿𝗮𝘀𝗰𝗲𝗻𝗱𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗳𝗿𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗮𝗹 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗿 𝗯𝗮𝘀𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗿𝗿𝘂𝗽𝗰𝗶𝗼́𝗻.
Y en esencia, más que jurídica, es una máxima estoica, ya que la justicia no depende del orden del mundo, pero si 𝗲𝘀 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗶𝗻𝗰𝗶𝗽𝗶𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹 𝗰𝘂𝗮𝗹 𝗲𝗹 𝗺𝘂𝗻𝗱𝗼 𝗱𝗲𝗯𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝗷𝘂𝘇𝗴𝗮𝗱𝗼.
Como Masones sabemos que NO es obediencia ciega a la ley, pero si 𝗱𝗲𝗯𝗲𝗺𝗼𝘀 𝘀𝗼𝗺𝗲𝘁𝗲𝗿 𝘁𝗼𝗱𝗮 𝗹𝗲𝘆 𝗮 𝗹𝗮 𝗷𝘂𝘀𝘁𝗶𝗰𝗶𝗮.
𝐼𝑚𝑎𝑔𝑒𝑛 𝑔𝑒𝑛𝑒𝑟𝑎𝑑𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝐼𝐴

